Días Raros

Juan Galgo - Días Raros

 

 

 

Fotografía y diseño: Fernando Uceda

Producido por Juan Galgo y Juan Serra Unzueta.


Grabado y mezclado por Juan Serra Unzueta y Abad solloso.


Masterizado por Pedro Viñuela Romero en Nexo I0I.


Tuétano Music 2017.

Cuando se va el sol y se viste la ciudad de lutolos corazones rotos salen a buscar camorra

Como en Gomorra, o la ciudad sin nombre

el caos es la norma la vida es tomada a broma.

Ante el dolor, las palabras no tienen cabida

entre el murmullo de los bares los tragos son balas.

Cuando no hay nada, y ardieron las naves

apostar todo a una puede resultar rentable.

Los perros callejeros no tienen un hueco en que dormir,

bajo un tejado ven la lluvia caer.

Los reos del deseo no saben muy bien a donde ir

desde aquel día en que perdieron su tren.

La noches, las botellas que no calman nunca su dolor

los malditos recuerdos, la luz del sol.

Cuando cae la luz y las sombras cubren los puñales

salen los hombres lobo locos, a por sangre fresca.

Como en la guerra, como en el infierno,

el crimen es la regla el vicio casi una condena.

Luz de neón y motores surcan el asfalto

camino de la muerte, rumbo a ninguna parte.

Cuando ya es tarde y no queda esperanza,

subir a doble o nada puede girar la balanza.

Los perros callejeros no tienen un hueco en que dormir,

bajo un tejado ven la lluvia caer.

Los reos del deseo no saben muy bien a donde ir,

desde aquel día en que perdieron su tren.

La noches, las botellas que no calman nunca su dolor,

los malditos recuerdos, la luz del sol.

 

Voy buscando más

tengo una sed que le agua no puede calmar

calmar mi ansiedad

una hoguera, la luna, unos labios que besar.

Y si me pierdo, no estaré lejos de aquí

no mucho más que el cielo.

Y si me pierdo no iré muy lejos sin ti

todo me queda pequeño.

Y si me pierdo no caeré lejos de aquí

como un puñado de tierra.

Y si me pierdo no iré muy lejos sin ti

nada merece la pena.

Voy buscando paz

oigo una voz que el vino no sabe callar

callar mi inanidad

perder la razón en la noche de nunca acabar.

Y si me pierdo, no estaré lejos de aquí

no mucho más que el cielo.

Y si me pierdo no iré muy lejos sin ti

todo me queda pequeño.

Y si me pierdo no caeré lejos de aquí

como un puñado de tierra.

Y si me pierdo no iré muy lejos sin ti

nada merece la pena.

Ven a Eurovegas, alégrate el día chaval.

Enhorabuena, tus sueños se harán realidad.

Quítate la chaqueta, hazte ver sonreír,

bienvenido al desierto de la noche sin fin.

Deja a un lado los malos tragos,

el Dios pecado te ayudará.

Olvida tu vida de bala perdida,

la próxima carta todo lo puede cambiar.

¿Quién dijo crisis? ¿quién dijo calamidad?

Pide un deseo, pídelo y ya verás.

Todo es posible, si lo puedes comprar,

pero cuida que hay besos que te pueden matar.

Deja a un lado los malos tragos,

el Dios pecado te ayudará.

Olvida tu vida de bala perdida,

la próxima apuesta todo lo puede cambiar.

Estás arruinado, ahora no caes tan bien.

Te vieron borracho, llorando al amanecer.

El aparcacoches no te saluda al pasar,

ni las putas te quieren, otra vez será.

Deja a un lado los malos tragos,

el Dios pecado te ayudará.

Olvida tu vida de bala perdida,

la próxima copa todo lo puede cambiar.

No sé vivir así,

si tu voz me dice que no

y tus ojos que sí.

No sé vivir así,

fingir que no me duele,

hacer que me conformo con ser tu amigo.

Mirarte fijamente y decirte que te olvidé.

Y si al menos tuviera un motivo para odiarte,

si al menos me dijeras que no quieres volverme a ver…

No sé vivir así,

si tu voz me dice que no

y tus ojos que sí.

No se vivir así,

fingir que no me importa,

hacer que no me mata lo de ese tío.

Mirarte fijamente y decirte que es lo que hay.

Y si al menos tuviera un motivo para odiarte,

si al menos me dijeras que no quieres volverme a ver…

No sé vivir así,

si tu voz me dice que no

y tus ojos que sí.

Empecé tarde a correr, otros ya volaban.

De milagro escapé de entre las llamas.

Atrás dejé, roto en mil pedazos,

un corazón, un amor, un dolor, un pasado.

Y ahora sé que no puedo luchar contra los

elementos,

y ahora sé que no puedo parar mi canción

ni el tiempo.

Y si me sale algo mal, pienso en los buenos recuerdos,

valió la pena vivir llorar sufrir, por esos momentos.

Descubrí pronto el sabor del desengaño,

y de repente no sé qué pasó que pasaron los años.

Atrás dejé muertos y enterrados

Los por qués y la fe, el qué dirán, el miedo al fracaso.

Y ahora sé que no puedo luchar contra los

elementos,

y ahora sé que no puedo parar mi canción

ni el tiempo.

Y si me sale algo mal, pienso en los buenos recuerdos.

Valió la pena vivir llorar sufrir, por esos momentos.

La sangre infecta que recorre mis venas

el aire que me mata y me hace vivir

la luz del alba que entra bajo mi puerta

el duende que no me deja dormir.

Cuánta lluvia cabe en un florero

cuántos souvenirs en un cajón

cuántos besos valen un "te quiero"

cuántos borran del alma un dolor.

Las leves huellas de mis pies en la arena

la esfera que me ciega y me hace ver

el frío que atraviesa mi chaqueta

la anestesia adictiva del placer.

Cuánta lluvia cabe en un florero

cuántos souvenirs en un cajón

cuántos besos valen un "te quiero"

cuántos borran del alma un dolor.

Huía de un recuerdo que no iba a olvidar,

entre encrucijadas, y líneas nocturnas

camino de ningún lugar.

Huía de mí mismo y de los demás,

sin freno de emergencia por calles cortadas

perdidas en la gran ciudad.

Huía y no quería huir de más,

y antes de darme cuenta de nada,

estaba ya en tu casa,

estaba ya en tu cama.

Si te preguntan por mí,

nunca estuve aquí.

Huía de un recuerdo que quería recordar,

entre vías muertas y ríos de asfalto

que nunca acaban en el mar.

Huía de la gente y de la soledad,

entre rascacielos y túneles negros

que van de una noche a otra más.

Huía y quería hacerme encontrar,

y antes de darme cuenta de nada,

estaba ya en tu casa,

estaba ya en tu cama.

Si te preguntan por mí,

nunca estuve aquí.

Da igual lo que hagamos, siempre nos hacemos daño,

da igual lo que hagamos, juntos o separados.

Da igual lo que hagamos, siempre nos hacemos daño,

Da igual, la cagamos, no hablemos más del pasado.

Da igual lo que hagamos, siempre nos hacemos daño,

da igual lo que hagamos, siempre, siempre enredados.

Da igual lo que hagamos, siempre nos hacemos daño,

da igual es nefasto, no podemos ya cambiarlo.

Da igual lo que hagamos, siempre nos hacemos daño.

Da igual lo que hagamos, da igual...

No queremos recordarnos, no podemos olvidarnos...

No podemos dejar de amarnos, no podemos dejar de odiarnos...

No queremos encontrarnos, no dejamos de buscarnos…

No queremos dejar de odiarnos, no queremos dejar de amarnos…

Da igual lo que hagamos, da igual...

Ven conmigo para fuera,

ven ven conmigo esto es la selva, ven.

Dicen que en vino se ahogan las penas,

y que la música amansa a las fieras.

Ven conmigo a la hoguera,

ven, ven conmigo a qué esperas, ven:

Otra noche más o menos,

huyendo del tiempo, cazando recuerdos,

trepando, trepando hasta el cielo.

Otra noche más jugando al mismo juego,

tomando aliento, estirando besos,

robando el secreto del fuego.

Negra noche, verde hierba,

el mar, la luna y las estrellas, ven.

Dicen que no hay mal que por bien no venga,

y que cantando se espantan las penas.

Ven conmigo, a la hoguera,

ven, ven conmigo a qué esperas, ven:

Otra noche más o menos,

huyendo del tiempo, cazando recuerdos,

trepando, trepando hasta el cielo.

Otra noche más jugando al mismo juego,

tomando aliento, estirando besos,

robando el secreto del fuego.

Las horas de cansancio acumulado,

los sueños que nunca cumpliré,

los posos en el fondo de los vasos,

las veces que te esperé,

Las manchas de carmín en las almohadas,

los versos que no encuentran canción,

las luchas prorrogadas con la nada,

la senda del perdedor.

Los días raros, la nostalgia

que entra sin llamar,

los hoteles de paso el miedo

a la oscuridad.

Los calendarios, los mil rostros

de la soledad,

el tiempo que perdí buscando

la felicidad.

Las huellas del pasado en la memoria,

los libros que nunca leeré,

las prisas con que olvido las victorias,

los viajes de noche en tren.

Los besos que me llegaron al alma,

las putas manecillas del reloj,

las olas que rompen la mar en calma,

knock knock knockin heaven's door.

Los días raros, la nostalgia

que entra sin llamar,

los hoteles de paso el miedo

a la oscuridad.

Los calendarios, los mil rostros

de la soledad,

el tiempo que perdí buscando

la felicidad.


Vete, pero vuelve, pero vete, pero vuelve.

Vete, pero vuelve, pero vete, pero vuelve otra vez.

Haz latir mi corazón,

altera mi sangre,

hazme perder el control,

igual que lo hace la primavera.

Vete, pero vuelve, pero vete, pero vuelve.

Vete, pero vuelve, pero vete, pero vuelve otra vez.

Haz latir mi corazón,

altera mi sangre,

hazme perder la razón,

igual que lo hace la primavera.

Pero cómo te voy a decir

que después de diez años sigo soñando contigo

aunque sé que es imposible volver,

que todo está perdido;

Que tal vez nunca existió,

que fui yo quien dijo “no”

y te cerró la puerta.

Y lo peor es que no me arrepiento de nada,

la vida es más complicada de lo que creía.

Pero cómo te voy a decir

que después de diez años te sigo echando de menos

aunque sé que te dejé perder,

que no volvería contigo;

que no tiene solución,

que da igual quien dijo “no”

si ahora estás tan lejos.

La vida es más complicada de lo creía

y lo mejor es que no cambiaría nada.

Pero cómo te voy a decir

que después de diez años sigo soñando contigo…